Carol sigue mirándome sin entender porqué no le contesto, yo no soy capaz
de decir nada. ¿Cómo es capaz de decir eso delante de él? Él se ha quedado
igual de parado que yo, incluso está un poco sonrojado.
– ¿O ya tienes una? – Carol corta mis pensamientos.
-Sí.
-No. – Raúl y yo contestamos a la vez. Nos quedamos mirando, él sonríe
divertido.
-¿Perdón? – dice Carol sin entender
nada. Júlia no aguanta más y empieza a reírse a carcajada limpia. Le doy un
codazo. Carol nos mira muy mal a las dos.
-Eh… No… No tenemos ninguna foto…
-Ven, ven mujer. – dice Raúl cogiéndome de la mano. Me acerca a él y me
coge por la cintura, colocándose para la foto. Yo me sonrojo y agacho la
cabeza.
-Ya está. – dice guardando el móvil. Mientras está distraída poniéndoselo
en el bolsillo, Raúl me besa la cabeza. Yo me aparto de su lado rápidamente.
-Bueno, chicas… Espero que estas fotos no salgan a la luz hasta que yo me
vaya, ¿eh?
-Sí, sí. Tranquilo. Ya me ha dicho mi prima que quieres qu… Espera. – Carol
nos mira a los dos. – Antes me has dicho que habías hablado con él. ¿Hablaste
con él y no te hiciste una foto? – Raúl y yo nos sorprendemos. Me quedo callada
sin saber qué contestar.
-Estaba tan nerviosa al verle que no podía ni respirar – contesta Júlia –
ella le pidió una foto pero Raúl le dijo que no, porque no quería que supieran
que estaba aquí.
-¿Y tú como lo sabes? – dice Carol mirándola mal. Nunca se han llevado muy
bien.
-La llamé al llegar a casa. – contesto defendiendo a Júlia.
-Bueno, chicas, yo me tengo que ir. ¡Pasarlo bien! – dice Raúl antes de
girarse e irse con los niños y sus amigos.
-Qué majo es. Se ve que a él no se le ha subido a la cabeza. – dice Carol.
-Sí, sí. – le contesto mientras observo como Raúl se va.
-Bueno, mejor volvemos a casa antes de que tus padres se enfaden más. –
dice Júlia.
-Sí, vámonos, esto ha estado demasiado surrealista…