dissabte, 30 de març del 2013

36. Pienso hacerme una foto con él.


Le quito a Carol el móvil de las manos y me pongo a buscar el tweet.

-Acabo de llegar al camping y ya tengo una sorpresa: ¡Raúl Gómez también está aquí! – leo en voz alta. Miro la foto y se ve a Raúl riendo con los niños, de perfil. Bueno, no pueden localizarle. Carol me quita el móvil.
-No he puesto en que camping estamos, tranquila. No van a venir a acosarle. – dice leyéndome la mente.
-Más te vale que no pongas nada, Carol. – digo riñéndole. Vuelvo a mirar a Raúl para tranquilizarlo, pero ya no está. Me giro y le busco y  veo como se está yendo hacia el camping. Espero que no se haya enfadado…
-Oye, ¿le seguimos? – dice Carol divertida.
-¿Cómo?
-Quiero una foto con él, y pienso hacérmela. – dice Carol girándose y yendo detrás de él.
-¡Carol! ¡Carol, ven aquí! – digo chillándole. Júlia me coge del brazo y me estira.
-Escucha, Marta. Déjale que le siga, que se hagan una foto y que Raúl le diga que no la publique. Así él sabrá que nadie lo sabe y no estará enfadado contigo, y tu prima no sospechará que le has conocido. – Me parece un buen plan, pero aún así tengo miedo de lo que le pueda decir mi prima.

Seguimos a Carol, que se pone a correr detrás de Raúl. Al llegar al prado, Carol ya estaba lo suficientemente cerca como para chillarle, y así lo hizo. Yo intenté correr más, para ver bien lo que pasaba allí, y me esforcé al máximo para llegar lo más cerca posible para escuchar.

-¡Raúl! – grita Carol. Él se gira, la mira y se para. Ella se acaba de acercar a él. – Perdona, es que… Me encantas, ¿sabes? Y… Quería pedirte una foto. – Raúl se la queda mirando extrañado, le sonríe y le dice “Sí, claro”. Estoy segura que Raúl sabe que es mi prima, pero aún así es buena persona y le concede la foto… – Espera, a ver si llega la pesada de mi prima y nos hace una foto – Carol se gira para ver si llego y me ve detrás de ella, andando tranquilamente. Yo miro a Raúl y él me sonríe, al oír lo que ha dicho Carol. – Toma, Marta. Haznos una foto. – me da el móvil.
-Sí, claro…

Lo cojo y la miro mal. Vuelvo a mirar a Raúl, y él sigue sonriéndome. Veo como la coge por el hombro y la aprieta hacia él, y Carol le abraza por la cintura con los dos brazos. Eso me pone celosa. Hago la foto lo más rápido posible y le devuelvo el móvil.

– Toma, ya está. Ahora déjale tranquilo, que debe de tener cosas por hacer. – digo mirándole de reojo. Veo como ríe y me guiña un ojo.
-Escucha, Raúl, ¿Qué haces por aquí? ¿Estarás muchos días? – ya empieza a interrogarle.
-¿Eh? Pues… No, me voy ya. He venido a pasar unos días con la familia y… – me mira preocupado y a la vez divertido, ahora entiende lo que le dije.
-¿Pero cuando te irás? Lo digo para poder colgar la foto tranquila… Oye, ¡podríamos hacerte una fiesta de despedida! – Los tres damos un bote. ¿Pero qué dice? Raúl se queda mirándome sin comprender nada.
-Carol, no te flipes. Venga, déjalo. – digo estirándola del brazo.
-Oye, ¿no quieres tú una foto con él? – contesta. – a ti también te gusta mucho, tienes la pared empapelada con fotos de él. – Júlia se tapa la boca para no empezar a reír. Yo me quedo parada al escuchar eso y no sé qué hacer. 

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