dimarts, 20 de novembre del 2012

31. Eres la razón de mi sonrisa.


El olor a pizza hace que mi estomago se remueva, ya que tengo hambre, y eso provoca que mi barriga haga un ruidito. Raúl se da cuenta y empieza a reír. Yo me sonrojo y me separo de él. Vamos a la cocina y me observa mientras me como la pizza, cosa que hace que me sonroje más.

- Tengo que contarte una cosa…  – Dice de repente, poniéndose serio.
- ¿Qué pasa? – digo al acabar de tragarme el último trozo de pizza.
- El domingo que viene me voy…
- ¿C... Cómo? – Digo exaltada. No me gusta esto. ¿Solo me quedan 10 días a su lado? ¿Pero qué clase de tortura es esta?
- Mis amigos vuelven a trabajar y yo tengo que volver con ellos… Mis padres me echan de menos, tengo otros planes… Lo siento. – Otros planes… Eso me duele, todavía así entiendo a lo que se refiere. – Lo único que nos queda hacer es aprovechar la semana que viene al máximo… Hasta que nos toque separarnos…
- Sí, como que la podremos aprovechar mucho…  – digo en tono irónico y agachando la cabeza.
- ¿Perdón? – dice buscando mi mirada. Resoplo.
- Raúl… El lunes que viene vendrán mi familia a “hacerme una visita sorpresa”. Seguramente se quedarán hasta el jueves o el viernes…  – Le miro a los ojos. Ahora es a él a quien le cambia la expresión de la cara.
- Bueno pero… ¿Estarán aquí, contigo?
- No, supongo que cogerán otra casita…
- Bueno, entonces no pasa nada. Vengo a asaltar tu casa por las noches y ya está. – Dice sonriéndome, intentando animarme.
- El problema no es ese…  – Vuelve a cambiar la expresión de su cara.
- ¿Qué pasa? – dice extrañado.
- Viene mi prima, la de las fotos de la cajita. ¿Recuerdas? – Asiente con la cabeza, todavía sin entender qué pasa. – Es un poco tontaca. – Se queda paralizado, los ojos no le caben en la cara. Resoplo. – Está enamoradísima de Dani, Flo y Anna… Y sabe cuánto os quiero yo. – Vuelve a mirarme a los ojos. Vuelve a sorprenderse de esas palabras. Se levanta de la mesa, intentando no escuchar eso. – Sí. Sabe quien son mis ídolos. Esos por los que yo daría la vida. Esos en los que en mis peores días me hacen sonreír. Esos que me han dado los mejores dos años de mi vida. Esos que me partieron el corazón al separarse. – Raúl se gira e intenta decir algo, pero ve que estoy a punto de llorar y vuelve a quedarse paralizado. – Joder Raúl, que tengo la pared llena de fotos vuestras, que llevo dos años viviendo gracias a vosotros y he intentado por todos los medios ir a Madrid a conoceros, pero nunca he podido. – Las lágrimas empiezan a caer por mi rostro. – Y ahora que por fin cumplo mi sueño, que te conozco y te tengo conmigo  – Da un paso hacia mí, sin saber qué hacer. – ¡Ahora que por fin lo consigo llega ella y me lo jode todo! – Empiezo a llorar y me tapo la cara. Enseguida noto como viene hacia mí y me abraza fuertemente.
- Shhhh pequeña…  – Dice susurrándome en el oído mientras me acaricia la cabeza. Yo apoyo mis manos y mi cabeza en su pecho e intento dejar de llorar, pero no puedo. – Pequeña, no va a pasar nada, ¿vale? Esos días me mantendré alejado de ti y punto. Si me ve y me pide una foto, le dejaré bien claro que no quiero que publique que ha estado conmigo aquí. No hasta que yo no vuelva a Madrid…  – Consigo dejar de llorar. Me besa la frente. – Tranquila, todo saldrá bien. Si ella te contara que me ha visto, le vacilas con que tu también pero que es un secreto, y así todos contentos. – Se separa de mí para agarrarme de las mejillas y me mira directamente a los ojos, sonriendo como solo él sabe hacerlo. Consigue que yo también sonría y me besa. – Estás preciosa cuando sonríes.
- Pues no te alejes de mí. Eres la razón de mi sonrisa. 

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