dimarts, 17 de juliol del 2012

4. ¿Crees que me había olvidado de ti?


Y nos quedamos así, mirándonos, con nuestras manos cogidas. Y entonces, se oyen unos niños chillando por detrás. Los dos nos giramos a la vez, y vemos a cuatro niños corriendo hacia nosotros. Los dos damos un bote del susto, me suelta la mano y se aparta un poco de mi. Yo también me aparto un poco, esos niños vienen muy rápidos y flechados hacia nosotros… Sé lo que va a pasar. Él se levanta corriendo intentando evitar que le empujen, pero lo único que consigue es que lo tiren de espalda al agua y que nos moje a todos. Empiezo a reír, al unísono de los niños, que chillaban “¡Raúl al agua, Raúl al agua!”. Al sacar la cabeza y ver los niños riéndose, empieza a chillarles “¡Traidores! ¡Ahora os vais a enterar!” Yo seguía riéndome, y más con esa imagen tan mona. Él se gira, me mira, y al verme riendo dice “¿Y tú de qué te ríes?” y entonces, sin dejarme defender, empieza a tirarme agua. Yo, corriendo, me levanto y me aparto, para que no me dé más. Los niños empiezan a reír más fuerte y a chillar, y entonces, los dos de atrás, sacan unas pistolas enormes de agua, que seguro que es lo que habían ido a buscar, ya que antes no las tenían…

Y así, empiezan una guerra de agua: él mojándolos desde dentro, y los niños mojándole con las pistolas. Yo, entretanto, me había apartado y estaba contemplando esa escena, la cual todavía no me podía creer. Entonces, sale  de la piscina por las escaleras. Me lo quedo mirando, y me imagino esa escena a cámara lenta… Es tan perfecto…

Los niños, adivinando lo que iba a pasar, empiezan a chillar y a correr, escapándose de él, y empieza a perseguirlos. Uno que se había quedado quieto, atacándole con la pistola, es el primero en caer: lo coge en brazos y lo lanza, bruscamente, al agua. Me asusto por el niño, ha caído de espaldas y podría haberse hecho daño, pero al sacar la cabeza empieza a reír y a nadar hacia las escaleras, para que se lo vuelva a hacer.

Y así se están un rato, persiguiéndose alrededor de la piscina y tirándose. Y yo mientras, como una espía, mirándolos y riendo. Y de repente, cuando estaban corriendo por delante de mí, se desvía de ellos y, lentamente, empieza a acercarse a mí y, al estar a mi lado, me susurra “¿Crees que me había olvidado de ti?”. No me deja responder. Me coge en brazos, como si fuera una princesa, empieza a correr y se tira conmigo al agua.

Allí, empieza a salpicarme, y yo, enfadada y emocionada, se lo devuelvo. Los niños, que seguían chillando y riendo, se tiran a jugar con nosotros al agua.

Creo que estuvimos más de una hora jugando en el agua, sin hablar, simplemente mojándonos, riendo, y jugando con los niños. De vez en cuando, cuando le salpicaba en los ojos, venía corriendo hacia mí y me ahogaba. Y a mí eso me encantaba. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada