Al despertar, entró una ráfaga de aire por la ventana. Respiré tranquila.
Fui a desayunar, todavía con mi “pijama”, y me quedé contemplando el paisaje
que se veía desde mi ventana.
Cuando terminé y me acabé de despejar, decidí cambiarme para ir a dar una
vuelta por el bosque, y así recordar los sitios a los que iba cuando era más
pequeña. Recuerdo que tenía una cabaña por ahí, hecha en un árbol
perdido… La construyó mi padre, con la ayuda de mis tíos. La hicimos escondida
para que nadie la encontrara… Y la verdad es que des de que no voy con ellos no
la sé encontrar… Hace varios años que vengo con los amigos y no suelo ir por
allí, pero si hubiese ido, tampoco la hubiese encontrado.
En cuanto estoy cambiada, cojo las llaves de mi casita, el móvil y me dirijo a salir. Al abrir la
puerta me encuentro una nota bajo de ella. Extrañada, la cojo y la leo:
“¡Buenos días! Te estarás
preguntando que hago escribiéndote… Era solamente para informarte que me he ido
con la “familia” a pasear por estos lugares, así que no creo que coincidamos.
Por la tarde estaré en la piscina. ¡No me eches de menos! Raúl G.”
Pero pero pero… Voy a comerme a este hombre, de verdad… Ni siquiera nos
conocemos y se molesta en hacerme una nota para que sepa que está de paseo…
Pues nada, esta tarde tendré que ir a la piscina. Total, lo iba a hacer igual,
con el calorcito que hace…
Dejo la nota encima de la mesa y me voy, a ver si me aireo y se me pasa el
momento de enamoramiento que estoy sufriendo. No quiero que me pase eso, no me
quiero enamorar… Aunque no puedo enamorarme más de él, es como un sueño hecho
realidad.
Llego al bosque. Empiezo a andar por allí, inspeccionando todos los lados.
Veo un camino que me suena familiar. Me da un poco de miedo adentrarme
demasiado, me da miedo perderme, aun que sea temprano, puede que nadie pueda
venir a rescatarme. “Podría venir mi príncipe azul…” Río como una idiota
recordando a Raúl vestido de príncipe azul en uno de sus videos en Otra Movida.
Esto se me está yendo de las manos, lo veo.
Llego a una especie de prado rodeado de árboles. Esta imagen me suena… Creo
que voy por buen camino… En mi mente empiezan a aparecer imágenes de mis primos
corriendo por aquí, de mis padres sentados vigilándonos, yo bañándome en el rio
que hay enfrente… Definitivamente, mi cabaña debe estar en alguno de estos
caminos…
-¿Qué haces por aquí? ¿Te has perdido o
tengo que empezar a pensar que me sigues?
Reconozco su voz. Es la voz más dulce que he escuchado.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada