dimarts, 24 de juliol del 2012

8. Voy a empezar a pensar que me sigues.


Al despertar, entró una ráfaga de aire por la ventana. Respiré tranquila. Fui a desayunar, todavía con mi “pijama”, y me quedé contemplando el paisaje que se veía desde mi ventana.

Cuando terminé y me acabé de despejar, decidí cambiarme para ir a dar una vuelta por el bosque, y así recordar los sitios a los que iba cuando era más pequeña. Recuerdo que tenía una cabaña por ahí, hecha en un árbol perdido… La construyó mi padre, con la ayuda de mis tíos. La hicimos escondida para que nadie la encontrara… Y la verdad es que des de que no voy con ellos no la sé encontrar… Hace varios años que vengo con los amigos y no suelo ir por allí, pero si hubiese ido, tampoco la hubiese encontrado.

En cuanto estoy cambiada, cojo las llaves de mi casita,  el móvil y me dirijo a salir. Al abrir la puerta me encuentro una nota bajo de ella. Extrañada, la cojo y la leo:

“¡Buenos días! Te estarás preguntando que hago escribiéndote… Era solamente para informarte que me he ido con la “familia” a pasear por estos lugares, así que no creo que coincidamos. Por la tarde estaré en la piscina. ¡No me eches de menos! Raúl G.”

Pero pero pero… Voy a comerme a este hombre, de verdad… Ni siquiera nos conocemos y se molesta en hacerme una nota para que sepa que está de paseo… Pues nada, esta tarde tendré que ir a la piscina. Total, lo iba a hacer igual, con el calorcito que hace…

Dejo la nota encima de la mesa y me voy, a ver si me aireo y se me pasa el momento de enamoramiento que estoy sufriendo. No quiero que me pase eso, no me quiero enamorar… Aunque no puedo enamorarme más de él, es como un sueño hecho realidad.

Llego al bosque. Empiezo a andar por allí, inspeccionando todos los lados. Veo un camino que me suena familiar. Me da un poco de miedo adentrarme demasiado, me da miedo perderme, aun que sea temprano, puede que nadie pueda venir a rescatarme. “Podría venir mi príncipe azul…” Río como una idiota recordando a Raúl vestido de príncipe azul en uno de sus videos en Otra Movida. Esto se me está yendo de las manos, lo veo.

Llego a una especie de prado rodeado de árboles. Esta imagen me suena… Creo que voy por buen camino… En mi mente empiezan a aparecer imágenes de mis primos corriendo por aquí, de mis padres sentados vigilándonos, yo bañándome en el rio que hay enfrente… Definitivamente, mi cabaña debe estar en alguno de estos caminos…

-¿Qué haces por aquí? ¿Te has perdido o  tengo que empezar a pensar que me sigues?

Reconozco su voz. Es la voz más dulce que he escuchado. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada